jueves, 20 de diciembre de 2007

Séneca



“Afable para mis amigos, suave e indulgente para mis enemigos, cederé antes de que me rueguen y me adelantaré a las peticiones honestas. Sabré que mi patria es el mundo y que los dioses lo presiden, y estos están por encima de mí y entorno mío, como censores de mis hechos y mis dichos. Y cuando la naturaleza reclame mi espíritu o mi razón lo despida, me iré con el testimonio de haber amado la conciencia recta y las buenas inclinaciones, sin haber mermado la libertad de nadie y menos la mía”

Séneca, Sobre la felicidad (Capítulo 20: El valor del esfuerzo filosófico

¡Felices fiestas!